Siempre encuentro mucho entusiasmo en compartir. Siento que de mi nacen cosas con ese fin, ser compartidas. Sea una conversación, una idea, una foto, un momento de silencio, el gusto por una canción bonita... ¡Lo que sea! Compartir me vincula con otros de una forma hermosa que siempre me ha nutrido e inspirado, tanto en lo profesional como en lo personal.
Hoy quiero compartir esta tacita de cerámica que compré ayer en el FIA y estoy encantada con esos tonos y las formas. Elegí esta particularmente porque tiene unas "manchas" de esmalte que chorreó en los bordes, y amo ver esas manifestaciones del proceso "handmade". Siempre conecto con esos rastros de la mano, esas huellas que me dicen que alguien hizo este objeto.
Cuando compro un producto hecho a mano, espero que me hable. Esta taza de café lo ha hecho. ¡Y por eso quería compartirla!